26 mayo 2012
Entrevista a un Dirigente Coronguino
02 noviembre 2010
Partió el Maestro Julio Collazos
03 febrero 2010
Notas Biográficas de Santiago Antúnez de Mayolo
Para leer las notas biográficas que presenta el Blog Chiquián Querido pulse en el presente link .
05 noviembre 2008
Jilguero del Huascarán Un cronista musical
Artículo reproducido de LA REPÚBLICA del día domingo 02 de noviembre.
No hay mejor palabra para definir al Jilguero del Huascarán que la de cronista. Sus canciones encierran todas las facetas de la vida de los pueblos del Ande. Su canto ensalza la alegría, expresa el dolor, llora el amor perdido o la soledad del desamor, canta a los seres queridos, a la amada, a la madre o a los hijos, loa la naturaleza exaltando la majestuosidad de las montañas y los ríos o la injuria cuando lamenta los desastres naturales que azotan los pagos remotos.
03 noviembre 2008
La Voz del Jilguero
En una publicación de los años 60 se puede leer de Ernesto Sánchez Fajardo, El Jilguero del Huscarán: 'Cuando se presenta en los escenarios de los coliseos Dos de Mayo o el Nacional (ahora canta en el primero) todo el público aplaude y aún lanza alaridos de júbilo. El anunciador del Coliseo Dos de Mayo lo presenta: ‘Aquí está el gigante de la canción ancashina’. Y no es ningún gigante. Me honro con su amistad desde hace quince años. Es un muchacho delgado, de aspecto frágil, casi enfermizo. Cuando ha interpretado cinco o seis canciones y hace como que se va del escenario, el alarido del público se repite…'. El texto es parte de un estudio sobre la música popular y sus intérpretes, y lo firma José María Arguedas.
Ernesto Sánchez Fajardo, en efecto, se hizo estrella en los coliseos y de allí pasó a la radio y el disco para lograr el éxito masivo. Llegó a la capital con la ola de migrantes en los años 40 y se quedó para hacer oír su voz como cantante. Su hija, July Sánchez Fuentes, cuenta que hizo el camino desde su natal Bambas, Áncash, a Lima, en varios años. 'Se fue de su casa a los siete años. Se quedaba trabajando en los pueblos. Fue peón en las haciendas y ayudante en un montón de sitios'. Partió niño y llegó adolescente a la capital. Aquí trabajaba en los mercados y al final de la jornada cantaba huaynos de su tierra –o chuscadas– para engañar al corazón y a la nostalgia.
Luego vendrían las presentaciones y el camino a la consagración. Grabó sus primeros discos de 45 con otro cantante de su tierra, Jacinto Palacios, por iniciativa del escritor José María Arguedas, a fines de la década del 40. De entonces queda una anécdota: la grabación fue enviada a Argentina y los discos llegaron con las etiquetas cambiadas. La grabación del Jilguero fue atribuida a Palacios y viceversa. Sin embargo, su leyenda crecería –en vivo– en los coliseos. Arguedas lo iba a ver y lo admiraba: 'El Coliseo todo es dominado por la voz, por la intención ardiente, siempre ardiente y sincera con que la bellísima voz del Jilguero trae al ambiente, ya estremecido, la imagen del mundo cíclopeo pero no tan adusto, no tan bravío del Callejón de Huaylas…'.
A fines de los años 60 tuvo un programa de radio, 'El Cantar de los Andes' y desde allí lideró una movilización por la creación de una universidad en Áncash, algo que se logró años después. Por esta época también se dedicó a organizar a los artistas. Fue fundador y secretario general del Sindicato de Artistas Folklóricos del Perú y presidente de la Federación Nacional Folklórica del Perú. 'Entre los años 60 y 70 él hizo mucha labor social. Llevaba ayuda a las cárceles, daba conciertos en provincias, tenía contacto con sindicatos y estudiantes', cuenta su hija July. Tenía arraigo entre la gente de a pie. Por eso no fue extraño que fuera elegido para la Asamblea Constituyente en 1979.
20 marzo 2008
Shajsha, Panatahua, Cajero y Campeón de Marinera
Estamos hablando de don Andrés Bartolo Jara, de solamente 6 años de edad. Este niño, ha hecho una carrera meteórica porque tiene el don natural, la genialidad, para la danza y la música. Quienes lo conocen directamente, habrán tenido la oportunidad de asombrarse de la extraordinaria facilidad para bailar, que es natural, y hasta para imitar el baile de otras personas. Gente amiga de su entorno sabe que a él no lo llevan sus padres para que dance, sino todo lo contrario, él lleva a su padres. Andrés está al tanto de las presentaciones de su grupo y de las actividades de los coronguinos, y avisa a sus padres y exige que lo lleven. Y si no, tendrán que afrontar la bronca del llanto.
Dadas las referencias y la edad de nuestro asombroso personaje, muchos asiduos concurrentes a las actividades coronguinas ya lo habrán identificado. Pues por su edad y su entrega en la ejecución de la danza de los shajshas, destaca nítidamente entre los danzantes. No será difícil recordarlo, pues a pesar de su corta edad ha estado presente ininterrumpidamente en los últimos cuatro años en todas las presentaciones de la Danza Guerrera de San Isidro-Aco. Y estas presentaciones, no son pocas, en promedio han alcanzado a 25 por mes, lo que equivale a 100 por año.
En la actualidad Andrés tiene 6 años de edad, nació en Lima el 24 de mayo del 2001. Su padre es Pablo Bartolo Narro natural de Huaral-Lima y su madre Roxana Jara León, hija de Eleodoro Jara Román y nieta de don Aurelio Jara Huiza, quien en sus años mozo bailaba shajsha. Vive en la cuadra 14 de la Av. Colonial, Lima, y estudia en un colegio de policías.
¿Pero de donde le surge a Andrés tanta predisposición para el arte? En primer lugar, hay que reiterar que Andrés tiene grandes condiciones para dedicarse a la danza, En segundo lugar, su entorno familiar influyó permanentemente: el tio-abuelo materno, Teodoro Jara Huiza, quien ha danzado siempre de panatahua y posteriormente de turco; su tío Ambrosio López Valverde (+), quien toda su vida bailó de panatahua y formó el grupo Panatahuas de Corongo; su tío Serapio Jara quien es Shajsha y panatahua simultáneamente, influyó mucho al danzar siempre junto con Andréso; y, el Grupo Panatahuas de Corongo conformado íntegramente por familiares Jara, Román y López. Y, en tercer lugar, influyó decisivamente, la Danza Guerra de los Sahajshas de san Isidro, que lo hizo participar en su grupo desde la edad de dos años como simpatizante y desde los tres oficialmente como miembro.
En la colectividad coronguina, se le conoce a Andrés como Shajsha, panatahua y cajero. Pero casi todos ignoran que Andrés es un campeón en el baile de marinera. En efecto, en está faceta desconocida, para los coronguinos, Andrés ha logrado cinco títulos de campeón nacional de marinera en la categoría de pre-infante (hasta 6 años). Estos concursos nacionales fueron organizados por: Academia Valores y Sentimientos del Perú, Municipalidad de la Peral-Callao, Municipalidad de Independencia-Lima, Academia Pañuelo y Sombrero de T. y Academia Señor de los Milagros.
¿Como ingresa Andrés a la marinera?. Su predisposición y éxito en sus actuaciones escolares le permiten ser seleccionado por su colegio para participar en el concurso de marinera organizado por 17 colegios de policías. En este concurso ocupa el primer lugar, recibiendo como premio el derecho a llevar un curso de marinera. El curso fue aprovechado plenamente por Andrés, logrando grandes progresos en su baile. Encantando con la marinera y deseoso de continuar su aprendizaje, Andrés exige a sus padres que le inscriban en el siguiente curso para continuar su perfeccionamiento. Haciendo grandes esfuerzos sus padres acceden e inscriben a Andrés y este inicia la era de los concursos de marinera, en los cuales participa a la edad de cinco y seis años.
06 marzo 2008
Notas Biográficas de Ambrosio López
Ambrosio López Valverde nació el 07 de diciembre de 1939 en Corongo-Áncash. Sus padres fueron don Catalino López y doña Leopolda Valverde Candamo. De niño, don Ambrosio vivió en Colcabamba, y de joven en Corongo, en el barrio de 2 de mayo. Su ocupación inicial fue la de agricultor, siguiendo la tradición de la familia.
Desde muy joven se inició como panatahua en Corongo, participando en las fiestas patronales de San Pedro. En este periodo de su vida se junto con su tío don Erasmo Valverde, fundador del Centro Musical Corongo-CMC, quien fue también un gran cultor del folclor coronguino. A don Ambrosio siempre le gusto las fiestas, la música y las danzas coronguinas, afición que se prolongó hasta el final de su vida, totalizando 50 años ininterrumpidos dedicados a la ejecución de la danza de sus amores.
Se casó con doña Elena Umbelina Jara Román, de Chacu-Corongo, tuvieron 5 hijos: César, Miriam, Gerardo, Jesús y Verónica. Por circunstancias de la vida los hijos varones no participan directamente en la danza pero apoyan al grupo de panatahuas de la familia. En cambio, las mujeres de la familia integran el grupo de apoyo de los danzarines, desarrollando la dura tarea de mantener en excelentes condiciones el vestuario, entre otras actividades.
Don Ambrosio, pertenece a familias que han destacado por su identificación con las tradiciones de Corongo. Entre estos familiares se deben mencionar a: su tío Don Erasmo Valverde, fundador y presidente por varios periodos del CMC; su tío don Marino Valverde (+), fundador y primer presidente de la Hermandad San Pedro de Corongo-HSPC; su primo don Eduardo Valverde S., dirigente vecinal de Independencia y actual presidente de la HSPC; su suegro don Teodoro Jara, el histórico turco de las festividades de San Pedro; y de muchos panatahuas López, Jara y Román, como se verán más adelante.
Su entrega a la danza de panatahua lo llevó a participar en todo evento relacionado con esta danza, ya sea en Lima o Corongo, para los coronguinos o otros pueblos, siendo invitado o no. No le importaba a él, no estar invitado como panatahua, pues las fiestas eran para don Ambrosio libres, para el público coronguino, pero sobre todo porque era panatahua por devoción al santo patrón San Pedro.
Estuvo tan mentalizado con la idea de la importancia de mantener viva la tradición de la danza dentro de la colectividad coronguina, que fomentó con entusiasmo su práctica entre familiares y allegados. Este fomento fue tan efectivo, que logró algo inusual: que muchos de los miembros varones de su familia, así como algunas amistades, se convirtieran en panatahuas. De este modo, logró disponer hasta de 16 danzantes para eventuales presentaciones, la mayoría de los cuales participaban en la fiestas patronales llevabadas a cabo en Lima, tanto en las que organizaba la Hermandad San Pedro de Corongo como en las de otras instituciones. Estas presentaciones, implicó en la práctica, coordinadamente o indirectamente, apoyo a los jueces de aguas de Lima y Corongo, pero principalmente a los primeros.
Pero no sólo ganó danzantes de panatahuas para su causa, sino también conformó un grupo de apoyo logístico, integrado por esposa, hijas y otros familiares varones, quienes se encargaban del mantenimiento del vestuario y de la confección de los mismos. El tener vestuario propio, generaba esta actividad colateral, que sin duda era fuerte y necesaria en los meses previos al mes de junio. Don Ambrosio siempre fue exigente con el grupo, pues esperaba camisas blancas y limpias, cintas nuevas o lavadas y planchadas, flores de cintas bien formadas, entre otros.
A don Ambrosio le gustaba beber de alegría con sus paisanos, familiares y amigos, tras agotadoras jornadas de baile como panatahua. Muchas veces por ello se retiraba a altas horas de la noche, luego de una siesta de un par de horas. Y algunas veces hasta fue victima de ladrones; como la que ocurrió en el mismo Corongo.
El grupo de panatahuas que se formó en torno a él, estuvo siempre presente en las fiestas patronales, con sencillez, guardando un perfil bajo. El grupo actual está conformado por:
- Ambrosio López Valverde (+).
- Teodoro Jara Huiza.
- Teofilo Jara Román.
- Alipio Jara Román.
- Serapio Jara Román.
- Omar Espinoza López.
- Jordán Raphael López.
- Jean Paul Heredia López.
- Adrián Espinoza López.
- Irving Robles Jara.
- Hugo Bautista Román.
- Jhony CarrilloFernández.
- Alejandro Robles Jara.
- Oscar Huertas Jara.
- Andrés Bartolo Jara.
- Álvaro Enrique Jara.
Uno de los últimos deseos de Don Ambrosio López fue que la unión y continuidad del grupo, y que emerjan públicamente, con identidad propia, como Grupo Panatahuas de Corongo de la Familia López Jara.
11 febrero 2008
Falleció un Panatahua Militante
Ambrosio práctico la danza durante toda su vida. Ejecutó la danza en Corongo durante muchos años y también en Lima hasta junio del 2007. En muchas oportunidades participó en las fiestas patronales de la Hermandad San Pedro de Corongo, pero su participación fue más integral, sin duda, fue en los años 2005, 2006 y 2007, al constituirse en el soporte principal de los cabecillas y de los juez de aguas en lo que respecta a la participación de los panatahuas.
Ambrosio se entregó con alma, corazón y vida a la práctica y promoción de la danza, como un militante disciplinado de una organización mística. Su entusiasmo y entrega fue tan grande que condujo a la mayoría de los miembros varones de su familia a practicarla con entusiasmo. De este modo, él tenía la posibilidad, si no había imprevistos o razones de fuerza mayor, de contar hasta con 16 danzantes, los mismos que podían estar conformados por un turco, un San Miguel, dos diablos y 12 panatahuas. De esta forma surgió en la práctica, el Grupo Panatahuas de Corongo conformado por miembros de la familia Lopez-Jara. Estamos seguros que el Grupo sabrá reponerse de este duro revés, retomará el mando y continuará danzando por que la adicción a la danza ha echado raíces muy profundas en esta familia.
Varios de los miembros del Grupo son conocidos en el ambiente coronguino. Pero hay un nuevo miembro que por su corta edad (6 años) y su genialidad en la danza, no sólo como panatahua, sino como shajsha, chiroco y campeón de marinera, dará mucho que hablar, se trata del niño Andrés Bartolo Jara.
Ambrosio solía derramar lágrimas de emoción cuando hacia de panatahua en la fiesta patronal de San Pedro, por ello prefería bailar con mascara para ocultar dichas lágrimas; como se puede ver en la segunda foto, en la tercera imagen la mascara está en la mano, mientras posa para la cámara.
Ambrosio se fue, pero dejo mucha huella en la colectividad coronguina. Sería muy poco decir, que dejo semilla o sembró para mañana, pues el dejo mucho más que estos, dejó plantas, arbustos y árboles que seguirán dando frutos para Corongo y los coronguinos.
En los próximos días se publicará una nota biográfica de Ambrosio López Valverde.
20 diciembre 2007
¿ Quién es Daniel Alarcón ?
Como se señalara en el artículo precedente, Daniel Alarcón es un escritor peruano y joven que viene trabajando por estos días en el tema de las migraciones en el Perú, pero centrado en el caso de la migración de los coronguinos hacia Lima.
Ha escrito dos novelas y los críticos lo han encumbrado como uno de los escritores jóvenes más talentosos de Sudamérica. En las listas de los diarios estaudinenses, The New York Time y The Washington Post, de las mejores publicaciones del 2007 figura su novela Radio Ciudad Perdida.
En las siguientes líneas transcribimos la presentación que de Daniel Alarcón hace su página Web.
Pulse aquí para ver artículo del diario la República de julio del 2006 o Pulse aquí para ver el artículo de la página web Notas Moleskine .
06 octubre 2007
Biografía del Cantautor Ernesto Sánchez Fajardo “Jilguero del Huascarán” (*)
El contexto social
Hacia mediados de la década de los sesenta surgen las propuestas musicales identificadas con las luchas sociales de los sectores populares, Surgía lo que a posteriori se reconocería como “Canción social de protesta”, un género de creación poética y musical que aparecería relacionado con los movimientos de izquierda, paralelos y posteriores a la revolución cubana de 1959. Con esta música se buscaba crear conciencia, especialmente en la clase media y obrera de la necesidad de un cambio radical en las estructuras socioeconómicas. se demandaba un sentido de unidad latinoamericana nacionalista contra los intereses de las corporaciones multinacionales, en particular norteamericanas.
La denuncia en El Jilguero del Huascarán
La inspiración de las composiciones andinas en nuestro país no estuvo desligada de los acontecimientos político-sociales de la época y del proceso de asimilación y desestructuración cultural de la migración.
Ernesto Sánchez Fajardo, conocido con el seudónimo artístico de El Jilguero del Huascarán, fue un pionero del folclor andino en Lima y un apasionado del rescate y valoración del acervo musical de su pueblo. Sus composiciones, que abarcaron diversos géneros musicales como el pasacalle, el vals andino, la danza, el wayno y la chuscada, no sólo expresaron las vivencias de las raíces populares tradicionales, sino que también denunció las injusticias social de los sectores populares, reclamandouna vida más digna y justa. Prueba de todo ello son las letras de sus canciones.
Ernesto Sánchez Fajardo nació en el pueblo de Bambas en 1928, a finales de una década en la que predominaba la existencia de una clase social arbitraria. Sufrió en carne propia la explotación del sistema y fue uno de los tantos protagonistas del primer proceso intenso de migración a Lima.
Su profundo conocimiento de la vida campesina hizo posible que como poeta y músico popular, abordara las quejas de los pobres del campo. Paulatinamente, las letras de sus canciones se tornaron una abierta denuncia serrana, el clamor auténtico de las grandes mayorías en una forma nunca antes tan explícita. Su canto revolucionario y de denuncia solidaria se ve plasmado en las letras de sus waynos.
La cercanía de El Jilguero del Huascarán a organizaciones sociales y sindicales, tanto como a estudiantes universitarios, le permitieron conocer otras expresiones literarias, y así como lo cautivó Mariátegui, sintió identificación con el habla rural de Martín Fierro, el clásico de José Hernández.
Las luchas populares siempre se encuentran en el centro de los debates, y en muchos casos la música y el canto van constituyéndose en el canal de expresión que conduce a señalar esa otra historia social con mensajes a los que la historiografía oficial no da la debida importancia. En el caso del maestro Ernesto Sánchez Fajardo –que cantó con su guitarra en épocas de tiranía y opresión– sus composiciones, su canto y su música, fueron producto de ese hombre del campo que, nostálgico, dejó sus tierras para venir a la capital: Aquí sufrió, se transformó y se impuso sin más equipaje que la magia de su cultura.
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(*) Extractos del Artículo de July Sánchez Fuentes publicado en la Revista ARARIWA vocero de la Dirección de Investigación de la Escuela Nacional Superior de Folklore José María Arguedas. Año 2 – Número 06. Abril, 2007.
La Protesta y la Denuncia en las Canciones del Jilguero
Por: July Sánchez Fuentes
Las letras de las canciones del Jilguero del Huascarán que a continuación se transcriben, revelan con claridad la protesta y la denuncia del cantautor, las cuales nos eximen de los comentarios adicionales:
Verdades que amargan, wayno, 1960
Si reviviera Luis Pardo, el gran Alama y Atusparia no habrían tantos abusos con la clase proletaria. A las palabras del pobre nunca le dan las razones, aunque la razón les sobre, más pueden las opresiones.
¿En qué lugares no han visto castigar con injusticia dar libertad al culpable y al inocente la cárcel? Al que roba cuatro reales la justicia lo estrangula pero si roba millones la justicia más lo adula. (si uno aguanta es un bruto, si no aguanta es un malo, dale azote dale palo, esa es la suerte del cholo)*.
En este mundo de vivos, el vivo vive del sonso, el sonso de su trabajo, y el diablo de sus maldades.
(*) Estos dos últimos versos no aparecen en sus interpretaciones discográficas, pero siempre las cantaba durante sus presentaciones en vivo.
Peoncitos de mi tierra, wayno, 1961
Peoncitos de Paramonga, Casagrande y San Jacinto, Tamborreal, Vinces y Laredo, Guadalupe y Santa Clara a ustedes brindo mis versos saturados de sentimiento diciéndoles lo que yo siento al ver que todos los olvidan.
Si hubiera un buen representante no habría ratas ni ratones y si hubiera buenos patrones, no vivieran en rancherías; pero como todo es viveza, hay pobreza, hambre y miseria y de ustedes sólo se acuerdan en los tiempos de elecciones.
Qué bien vive el gamonal gozando de su ‘amasao’ mientras que el personal queda como el bacalao.
Al compás de mi guitarra, wayno, 1962
Aquí me pongo a cantar al compás de mi guitarra los dolores que desgarran, que desgarran mi corazón al hombre que lo desvela una pena extraordinaria como el ave solitaria, con su cantar se consuela.
Siento de ver a mi patria en mano de los burgueses caramba cuántos reveses los pobres hay que soportar mientras que los oligarcas protégense con fusiles los pobres mueren a miles de hambre, sed y sin hogar.
Pariñas y Toquepala, Talara y Cerro de Pasco Pomalca, Puno y el Cusco sufriendo están, ay, como yo. Despierta pueblo, despierta, en mi ignorancia lo explico mas ya no adules al rico, y lucha por tu libertad.
Arriba, arriba patria querida, y los peruanos de corazón no permitamos la mala vida, la mala vida de la nación.
Señores alcaldes, wayno, 1960
Los pueblos han concurrido entusiastas a votar cada cual con su partido, partido por la mitad buscando nuevos alcaldes que cuiden su población y que por ende respalden de tanta especulación.
Señores burgomaestres, cuidado con claudicar, tantas promesas leales, cuidado con olvidar, dejen las compadrerías, esa injusticia social y líbrennos de las miserias y de tanta indignidad.
Me dicen que a los cholitos llamados a sufragar ni con tantos regalitos, lográronlos engañar.
Consecuente con su lucha por el derecho de vivir en igualdad, apuesta por la reorganización nacionalista y reformista de la sociedad peruana. Las letras del wayno que a continuación se expone, contienen datos que reflejan el contexto de cambio revolucionario.
Señor presidente, wayno, 1972[1]
Señor presidente, se recuperó el oro negro, se dio la ley de reforma agraria y el Perú vibró de emoción. Señor presidente, recuperar todo lo nuestro minas, comercios, las industrias, es la patria, la bendición.
Señor presidente, dale duro al entreguista ajusta al mal capitalista que a los pobres hace sufrir. Señor presidente, dale duro al feudalista a los oligarcas esclavistas por siempre se debe abolir.
Señor presidente, hoy la patria y los pueblos respaldan tu hidalguía y tu valiente proceder. Señor presidente, los pobres necesitamos nos libren de la tiranía que tanto nos hace padecer.
El gobierno revolucionario, protector de los pueblos proletarios castigó a los parlamentarios, también a los malos funcionarios. Ya no habrá página once, tampoco más contrabandistas. Obrero, estudiante y campesino ¡qué viva el Perú nacionalista!
[1]
El Jilguero del Huascarán. 1972. El Cantar de los andes. Disco de 33 rpm. Sello discográfico IEMPSA.El Jilguero y la Lucha por la Universidad en Huaraz
Bajo esas circunstancias, el diputado Saturnino Berrospi se refirió a ellos como “cholos ignorantes y analfabetos”, lo que provocó gran indignación en Ernesto Sánchez Fajardo, quien se apresuró en hacer sentir su respuesta: “Pues de eso se trata, precisamente, porque somos ignorantes y analfabetos queremos más escuelas, colegios y universidad para que no haya más ignorantes”[2].
El 20 de mayo de 1968, luego de un llamado general a todos los hijos de ancashinos residentes en
la capital, a través del programa radial El Cantar de los Andes, que se transmitía por Radio Agricultura, Ernesto Sánchez y otros artistas ancashinos encabezaron una histórica y multitudinaria manifestación popular en la Plaza San Martín. Esta gestión fue también apoyada por los movimientos campesinos y el pueblo de Huaraz. Con una asistencia inédita a una manifestación de carácter departamental, se exigió la inmediata creación de la Universidad Técnica de Ancash.
Clamor ancashino, chuscada, 1968
Claman los pueblos ancashinos
¡universidad, universidad, universidad!
pero muchos representantes
olvidando quienes los han elegido
niegan nuestros justos pedidos,
tratándonos de analfabetos,
tratándonos de ignorantes.
Basta ya de humillaciones, tratarnos tan mal,
tratarnos así con tanto desprecio.
¡Basta de abusos con los pueblos!
¡Basta de engaños y de oposiciones!
que con los estudios superiores no abundarían los miserables
los explotadores, ni los explotados.
(Hablado)
Señores en este momento Ernesto Sánchez Fajardo
hace uso de la palabra en la Plaza San Martín de Lima:
“Hermanos ancashinos, los pueblos reclaman
Universidad Técnica para Ancash
pero el parlamento nos lo ha negado
¿Debemos seguir en la ignorancia?
(Público) ¡No!
¡Viva la marcha de sacrificio
Pro Universidad Huaraz-Lima!
(Público) ¡Viva!
¡Viva la manifestación del 20 de mayo
pro Universidad en la Plaza San Martín!
(Público) ¡Viva!
¡Viva la cultura general del Perú!
(Público) ¡Viva!
¡Viva Ernesto Sánchez Fajardo!
(Público) ¡Viva!
(Aplausos)
El parlamento negó tan justa universidad,
porque a los pueblos quieren ver siempre en la necesidad.
Por eso, hermano ancashino, honrado y trabajador
nunca ayudes a un cretino politiquero y traidor
[1] Esta gestión se venía realizando desde 1899 y el Parlamento Nacional se resistía a ponerlo en debate, pese a que el proyecto de ley estaba ya aprobado desde 1962 por la Cámara de Diputados. Los estudiantes del ciclo preuniversitario estaban de acuerdo con el proyecto presentado, mas no con la propuesta de un senador que quería la creación de las facultades en varias provincias. [2] El Raymondino, órgano de difusión de la provincia ancashina. 1968. Año II. Septiembre – octubre.





